
Jovenes impulsivos
Exploraremos la impulsividad en los jóvenes y de qué manera la búsqueda de la gratificación inmediata y la necesidad de experimentar influyen en esta tendencia.
JOVENES IMPULSIVOS
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Frecuentemente, se plantea que aquello restringido despierta especial interés en la juventud. Incluso, que la fascinación por lo inaccesible y el impulso de transgredir normas parecen estar arraigados a la naturaleza humana. Si bien esto no es del todo cierto ni determinante, la evidencia propone que los adolescentes y adultos jóvenes son más propensos a la toma de decisiones apresuradas. Pero, ¿qué explica este fenómeno? Exploraremos la impulsividad en los jóvenes y de qué manera la búsqueda de la gratificación inmediata y la necesidad de experimentar influyen en esta tendencia.
Marcadores somáticos y la toma de decisiones
El concepto de marcador somático fue propuesto por Antonio Damasio y sugiere que las emociones influyen en la toma de decisiones a través de señales fisiológicas previas a la elección. Las anteriores actúan como “marcadores” que guían el comportamiento sin necesidad de un análisis detallado. Es decir, cuando una persona enfrenta una decisión, su cuerpo genera respuestas automáticas basadas en experiencias pasadas.
En otras palabras, si una opción fue previamente asociada con consecuencias negativas, el organismo genera una sensación de malestar que desincentiva la elección. Por el contrario, si la experiencia previa fue placentera, se produce una respuesta positiva que motiva a repetirla (Morandin-Ahuerma, 2019).
Entonces, ¿cómo se relaciona el marcador somático con la impulsividad?
Así pues, el marcador somático influye en la impulsividad y la atracción por lo prohibido al guiar las decisiones mediante respuestas emocionales automáticas. Como hemos visto, el organismo genera señales fisiológicas asociadas a experiencias previas, lo que afecta la manera en que evaluamos los riesgos y las recompensas.
En los jóvenes, donde el control cognitivo aún está en desarrollo, las emociones tienen mayor peso en la toma de decisiones. Consecuentemente, se genera una preferencia por la gratificación inmediata, sin considerar posibles consecuencias negativas.
Dicha tendencia explica la fascinación por lo limitado: si una restricción se percibe como un obstáculo a la libertad, se intensifica el deseo. A su vez, si en el pasado una acción “riesgosa” resultó placentera, el cuerpo asocia esa sensación con un refuerzo positivo, aumentando la probabilidad de repetirla sin evaluar, o desestimando, el peligro real (Morandín-Ahuerma, 2019).
El lóbulo prefrontal: El “director” de nuestras decisiones
Se define como la región del cerebro encargada de planificar, razonar y controlar los impulsos. Actúa como un “director de orquesta” que organiza pensamientos y regula comportamientos antes de actuar. Gracias a esta estructura, las personas pueden evaluar riesgos, anticipar consecuencias y tomar decisiones más reflexivas. Sin embargo, en la juventud, el lóbulo frontal aún está en desarrollo, lo que dificulta la autorregulación y favorece elecciones impulsivas.
La falta de desarrollo en esta área del cerebro, explica por qué el autocontrol mejora con la edad. A medida que dicha sección madura, aumenta la capacidad de posponer recompensas, resistir tentaciones y analizar alternativas antes de actuar. Igualmente, factores como el estrés o la fatiga reducen su eficacia, haciendo que incluso los adultos tomen decisiones apresuradas. Por ello, fortalecer habilidades como el pensamiento crítico y la gestión emocional resulta clave para tomar mejores decisiones en cualquier etapa de la vida.
El consumo de drogas y la gratificación inmediata
Tal y como mencionamos anteriormente, el circuito de recompensa, encargado de procesar las recompensas y el placer, se desarrolla antes que el sistema de control cognitivo, encargado de la autorregulación. Como resultado, las emociones y la búsqueda de sensaciones suelen cobrar mayor relevancia a la toma de decisiones en adolescentes y adultos jóvenes.
En este sentido, el consumo de sustancias psicoactivas, es un ejemplo claro de dicha dinámica. Muchas de ellas activan el sistema de recompensa cerebral, liberando dopamina y generando una sensación de placer inmediato. Dicha respuesta refuerza el deseo de repetir la experiencia, aun cuando las consecuencias puedan ser perjudiciales.
A modo de suma, diversos estudios demuestran que la impulsividad en los jóvenes y la búsqueda de sensaciones se asocian estrechamente con el consumo de drogas. Quienes tienen una mayor inclinación a experimentar situaciones intensas presentan una mayor vulnerabilidad a desarrollar conductas de riesgo, como el abuso de sustancias (Michelini et al., 2016).
Alcohol e impulsividad en los jóvenes: Una combinación peligrosa
Particularmente, el alcohol es la sustancia más consumida por los jóvenes y uno de los principales desencadenantes de la impulsividad. Los efectos de dicha sustancia en la toma de decisiones se deben a su impacto en los neurotransmisores, en particular el Ácido Gamma-Aminobutírico (GABA, Gamma-Aminobutyric Acid, en inglés) y la dopamina.
Mientras que el GABA reduce la inhibición y genera una sensación de relajación, la dopamina refuerza la búsqueda de placer inmediato. Tal combinación disminuye el juicio crítico y aumenta la tendencia a actuar sin pensar, lo que explica por qué el consumo de alcohol en la juventud está vinculado a accidentes, discusiones, consumo de otras sustancias y conductas sexuales de riesgo.
La desinhibición como factor predicor
Por otro lado, la desinhibición es un rasgo que predispone a actuar ignorando límites y normas establecidas. En el contexto de la impulsividad en los jóvenes, este factor se asocia con una menor capacidad de control inhibitorio, lo que favorece respuestas rápidas y poco reflexivas ante estímulos atractivos.
Según la bibliografía consultada, dicho factor es el predictor más fuerte de todas las dimensiones de la impulsividad. Lo anterior explica por qué algunas personas son más propensas a desafiar lo prohibido y asumir riesgos en busca de gratificación inmediata.
Otros factores que influyen en la toma de decisiones
Un último aspecto a destacar es que la impulsividad no solo implica desinhibición, sino también la falta de premeditación, es decir, la dificultad para anticipar consecuencias antes de actuar. A su vez, también abarca
falta de perseverancia, reflejada en el abandono rápido de tareas por frustración o aburrimiento, priorizando la gratificación inmediata.
Conclusión
En la juventud, donde el autocontrol aún está en desarrollo, la necesidad de sensaciones nuevas y la gratificación inmediata favorecen elecciones apresuradas sin una evaluación completa de las consecuencias. No obstante, no todos reaccionarán de la misma manera ante las restricciones. Investigaciones recientes sugieren que quienes poseen una mayor capacidad de regulación emocional logran manejar mejor sus impulsos y resistir la tentación de transgredir normas.
En este sentido, los profesionales destacan la educación emocional es una herramienta fundamental para mejorar la gestión de impulsos y la toma de decisiones en adolescentes. Programas educativos basados en la inteligencia emocional han demostrado que fortalecer habilidades como la autorregulación, la tolerancia a la frustración y el pensamiento crítico reduce significativamente la impulsividad y la búsqueda descontrolada de gratificación inmediata. Para profundizar tu formación en esta área, te sugerimos acceder a nuestro curso en educación emocional.
Referencias bibliográficas
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Michelini, Y., Acuña, I. y Godoy, J.C. (2016). Emociones, toma de decisiones y consumo de alcohol en jóvenes universitarios. https://doi.org/10.1016/j.sumpsi.2016.01.001
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Gil-Olarte Márquez, P., Cavalcante Souza, AC, Paramio Leiva, A., Zayas García, A. y Guil Bozal, R. (2017). Impulsividad y búsqueda de sensaciones: Implicaciones de intervención en jóvenes. https://doi.org/10.17060/ijodaep.2017.n1.v2.952
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Morandin-Ahuerma, F. (2019). La hipótesis del marcador somático y la neurobiología de las decisiones. Escritos de Psicología, 23 (1), 42-50 https://dx.doi.org/10.5231/psy.writ.2019.1909
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